Los olivos, almendros, cítricos o vides son el blanco más fácil para esta temida enfermedad en la Agricultura actual. Los laboratorios españoles ASCIRES-Sistemas Genómicos han desarrollado un test genético para la detección temprana de la Xylella Fastidiosa. Este plan de acción preventivo está basado en los protocolos establecidos por la Organización Europea y Mediterránea para la protección de cultivos (OPE/EPPO) .El test es capaz de detectar laXylella Fastidiosa a través de un análisis de ADN cuyo resultado se ofrece en tan solo 12 horas. Hoy hablaremos de la Xylella Fastidiosa y sus consecuencias. También explicaremos qué soluciones fitosanitarias existen y qué formación se necesita para combatir la Xylella Fastidiosa.
¿Qué es la Xylella Fastidiosa?
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) propone la siguiente definición para la Xylella Fastidiosa:
“Xylella fastidiosa es una bacteria Gram-negativa, aeróbica, y cuyo óptimo de crecimiento se sitúa entre los 26-28ºC. Es una bacteria que se encuentra en el xilema, y se multiplica dentro de los vasos llegando a taponarlos y a obstruir el flujo de savia bruta. Esto provoca síntomas que se corresponden con falta de agua o carencia de nutrientes”.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
Existen tres subespecies principales de la bacteria X. fastidiosa: la fastidiosa, la pauca y la multiplex. Cada subespecie, a su vez, pertenece a tipos genéticos distintos. Por tanto, cada tipo contiene una determinada gama de especies vegetales a las que puede infectar. Los síntomas pueden ser similares o diferentes.
Prevenir y combatir la Xylella Fastidiosa es fundamental para el futuro de la Agricultura. La bacteria puede afectar a más de 300 especies vegetales. El primer caso se encontró en California hace más de 125 años. Italia, concretamente Apulia, una región del sur de este país, fue la primera anfitriona europea en 2013. En el caso de España, Las Islas Baleares fue la primera comunidad que sufrió las consecuencias tres años más tarde que Apulia.



Me ha parecido muy útil cómo planteáis la prevención como eje central: detección temprana con pruebas genéticas y un plan de acción alineado con protocolos (EPPO), porque en una bacteria como Xylella llegar tarde suele traducirse en daños serios. También se agradece la explicación “sin tecnicismos innecesarios” de qué ocurre en la planta: la bacteria se instala en el xilema, se multiplica y acaba obstruyendo el flujo de savia, de ahí que los síntomas se confundan con falta de agua o carencias nutricionales. Y el apunte de las subespecies (fastidiosa, pauca y multiplex) ayuda a entender por qué el comportamiento y el rango de hospedantes puede variar tanto, además de dimensionar el riesgo real (más de 300 especies afectadas y antecedentes en Europa).